Mito: no es necesario tratar la apnea del sueño
La apnea (cuando alguien deja de respirar repentinamente mientras duerme) puede durar entre 10 y 30 segundos o más por episodio y producirse más de 400 veces por noche. La más común es la apnea obstructiva del sueño, que consiste en la obstrucción de las vías respiratorias debido a la relajación de los músculos del cuello, la faringe, la nasofaringe, la lengua y el hundimiento del paladar blando.
La apnea obstructiva del sueño no debe dejarse sin tratar. Este problema afecta gravemente la calidad de vida, ya que uno se siente cansado todo el tiempo y con deseos de dormir. Si no se trata, la apnea obstructiva del sueño conducirá a trastornos metabólicos en las células del cuerpo y provocará el desarrollo de diabetes tipo 2, obesidad, enfermedades cardiovasculares y patologías respiratorias crónicas.
Realidad: las personas con sobrepeso están en riesgo
Las causas de la apnea del sueño son múltiples. Tanto los hombres como las mujeres se enfrentan a la enfermedad, independientemente de su edad o peso corporal. Sin embargo, es cierto que las personas con sobrepeso, con problemas endocrinos (como la disfunción tiroidea) y con características individuales de la estructura del cuello (grueso y corto) y de la nasofaringe, tienen más posibilidades de padecer la enfermedad. Incluso una ligera pérdida de peso tiende a aliviar la enfermedad. Otros factores de riesgo son la edad avanzada, el consumo de alcohol, pastillas para dormir o tranquilizantes, las vías respiratorias estrechas, la herencia, el tabaquismo y la congestión nasal.
Mito: pasar una prueba de apnea del sueño es difícil
En el pasado, para ser diagnosticado con apnea del sueño, había que ir a la clínica para un costoso examen nocturno. Eso implicaba que el paciente estuviera conectado a numerosos cables y máquinas. Sin embargo, ahora es posible hacer el examen en casa. Lo único que hay que hacer es ponerse un aparato especial por la noche y enviar los resultados al médico.
Realidad: un ortodoncista puede ayudar
Su dentista u ortodoncista puede proporcionarle un protector bucal especial para aliviarse. El protector bucal está hecho a la medida para usted y ajusta la posición de la mandíbula inferior y la lengua. Se coloca antes de ir a dormir para que las vías respiratorias permanezcan libres durante el sueño. El protector bucal solo puede ser prescrito por un médico y no debe utilizarse si se padece una apnea grave.
Realidad: las máquinas CPAP proporcionan una terapia eficaz
La máquina suministra un flujo constante de aire a las vías respiratorias. Le costará acostumbrarse, pero al menos empezará a dormir mejor. Muchos usuarios de CPAP se sienten rejuvenecidos y llenos de energía después del primer uso. Es el tratamiento más común para la apnea obstructiva del sueño en adultos.
Mito: las máquinas de CPAP no necesitan limpiarse
La máquina de CPAP debe limpiarse y desinfectarse regularmente. De lo contrario, se acumularán en ella gérmenes, moho, alérgenos y otros patógenos. Esto puede provocar náuseas. Además, la limpieza oportuna de los consumibles de la CPAP ayudará a que duren más tiempo y funcionen con mayor eficacia.
Mito: el ronquido excesivo es normal
Muchas personas que roncan fuerte, especialmente las personas mayores, creen que es lo normal. Pero los ronquidos son un indicador de que el aire se mueve por las vías respiratorias con una trayectoria incorrecta, lo que dificulta el suministro de oxígeno. En lugar de descansar, el cuerpo se esfuerza por restablecer la respiración normal. Como consecuencia, se siente cansado e irritable por la mañana.
Realidad: dormir de lado es mejor para la apnea
Al dormir de lado, hay menos riesgo de que el tejido de la garganta bloquee las vías respiratorias. Utilice almohadas ortopédicas especiales para este fin, que le ayudarán a mantener una posición adecuada durante toda la noche.
Mito: la apnea del sueño en los niños no es motivo de preocupación
El síndrome de apnea del sueño en un niño es un motivo para acudir al médico inmediatamente. Las causas de la parada respiratoria son el agrandamiento de las amígdalas, las adenoides y la apnea central. Una manifestación muy común de la apnea en los niños es la enuresis, ya que la micción nocturna es uno de los signos de la falta de oxígeno en el cerebro.
Dado que las causas de la apnea del sueño son múltiples, existen diferentes tratamientos, entre ellos la cirugía. La decisión sobre la necesidad de una intervención quirúrgica corresponde al médico. En el caso de un niño, puede ser necesaria si hay adenoides agrandadas que bloquean las vías respiratorias. Los adultos pueden necesitar una intervención quirúrgica debido a sus características anatómicas, como la desviación del tabique nasal.
¿Cuándo se debe acudir al médico?
Si experimenta dolores de cabeza al caminar, se despierta frecuentemente con tos o falta de aire, ronca fuerte mientras duerme, tiene ciertas características de la estructura del cuello o de la nariz, se siente cansado todo el tiempo a pesar de dormir lo suficiente, o sufre depresión, cambios de humor, enuresis o aumento de peso, debe consultar a un médico para verificar si padece apnea del sueño. No posponga la visita al médico. Cuanto antes solucione este problema, más posibilidades tendrá de evitar consecuencias desagradables.