
¿Por qué algunas personas son altas y otras no? ¿Se puede influir en ello? Además de la herencia, ¿qué determina nuestro crecimiento? La respuesta a todas estas preguntas es la misma: la hormona del crecimiento.

La preocupación de los padres por el crecimiento de sus hijos a menudo los impulsa a buscar estrategias para asegurar que sus bebés se desarrollen de manera fuerte y alcancen una estatura adecuada. ¿Es factible influir en el crecimiento infantil, o este aspecto está determinado principalmente por la genética y no puede modificarse?