Los médicos diagnostican hipertensión a los pacientes que presentan regularmente aumentos continuos de la presión arterial por encima de 140/90 mmHg. En diversos países, 130/80 mmHg marca el nivel superior de lo que se considera un nivel de presión arterial saludable.
Motivos de hipertensión
La hipertensión puede estar causada por diversos trastornos (enfermedad renal, insuficiencia hormonal) que son un signo de hipertensión arterial secundaria. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la presión arterial elevada es un síntoma de hipertensión primaria, lo que significa que no se puede identificar claramente la causa de ésta.
No se recomienda comprar pastillas por su cuenta para intentar reducir la presión arterial. Esto puede ocasionar graves consecuencias: por ejemplo, insuficiencia renal y alteración del suministro de sangre al cerebro. El tratamiento con medicamentos recetados debe ser prescrito por un médico.
Si tiene la tensión arterial elevada y se siente enfermo pero no puede recibir ayuda médica, existen seis métodos probados para mejorr esta condición a corto plazo. Estos métodos pueden utilizarse en combinación, lo que ayudará a maximizar sus efectos.
Las investigaciones demuestran que una respiración profunda y correcta disminuye el estrés, que es uno de los principales desencadenantes de la hipertensión. Es sencillo: comience a inhalar y cuente hasta cinco. Realice una respiración abdominal, no torácica. A continuación, exhale, de nuevo a la cuenta de cinco. Respire así durante 3 a 5 minutos. El suministro de sangre a todos los tejidos corporales aumentará y la presión arterial disminuirá. Otro método consiste en mantener la respiración después de cada exhalación durante 8 o 10 segundos. Elija el método que mejor le funcione.
2. Poner las manos o los pies en agua caliente
Vierta agua moderadamente caliente (unos 113 °F) y sumerja sus manos o brazos en ella durante 10 minutos. El agua caliente hará que los vasos sanguíneos se expandan y su presión arterial disminuirá ligeramente.
3. Mantenga las manos en agua fría
Vierta agua fría (pero no helada) en una bañera y meta las manos. Esto disminuirá los latidos del corazón, lo que a su vez reducirá la presión arterial.
4. Tome té con menta
Ponga una pizca de menta en tu taza de té, vierta agua hirviendo, cúbrala con una tapa y espere 10 minutos. Cuando el té con menta se enfríe, bébalo a pequeños sorbos. Está demostrado que la menta tiene un efecto calmante sobre la presión arterial.
5. Haga una compresa con vinagre de sidra de manzana
El vinagre de sidra de manzana contiene sustancias que pueden reducir la presión arterial. Empape un trozo de tela o una venda en vinagre de manzana y colóquelo en sus pies durante 10 o 15 minutos.
6. Tome un poco de valeriana
La valeriana es un fuerte sedante que ayuda al cuerpo a aliviar el estrés. La valeriana hará que los latidos del corazón se ralenticen y la presión sanguínea descienda. Recuerde no superar la dosis recomendada.
La presión arterial alta es grave y puede ser a largo plazo
Si quiere abordar las causas de la hipertensión y no únicamente los síntomas, se requieren esfuerzos más serios. En primer lugar, ajuste su dieta. Reducir la sal y los carbohidratos rápidos (azúcar y dulces) le ayudará. Lo mejor es evitar por completo los alimentos poco saludables. También hay que evitar el tabaco, el alcohol y el estrés, que causan hipertensión. Y asegúrese de realizar ejercicios físicos diarios, como caminar, nadar o hacer yoga.
El riesgo de la hipertensión radica en el retraso de los síntomas. Cuando tenemos la presión elevada, los síntomas de dolor de cabeza, sensación de presión en la sien y ruido persistente en los oídos, suelen empezar a molestarnos mucho después de que la presión supere el umbral crítico. Esto puede provocar daños irreversibles en los vasos sanguíneos, por lo que es importante tener un baumanómetro casero y medir periódicamente la presión arterial incluso cuando nos sentimos bien.