Por qué funciona
Las dietas dan resultados a corto plazo y a menudo acaban en crisis, por lo que los nutricionistas y psicólogos sugieren empezar no con restricciones sino sustituyendo los alimentos calóricos por otros más nutritivos, reduciendo el azúcar y añadiendo sustancias útiles como fibra y vitaminas.
Los cambios graduales en la dieta ayudan a evitar el estrés y la resistencia psicológica que caracterizan a las dietas estrictas. Esto le permite incorporar nuevos hábitos a su dieta diaria de forma constante.
Empiece sustituyendo un alimento por semana, ampliando gradualmente esta lista.
8 alternativas sensatas
- Bebidas carbonatadas - Agua con limón: las bebidas carbonatadas dulces tienen un alto contenido en azúcar y aditivos artificiales y un valor nutricional mínimo. Pueden contribuir al aumento de peso y a la fluctuación de los niveles de azúcar en sangre. En su lugar, puede beber agua natural o mineral con limón e incluso hojas de menta. Esto mantendrá el equilibrio hídrico de su organismo y le enriquecerá con vitamina C.
3 onzas de refresco tienen 42 calorías, mientras que 3 onzas de agua con limón tienen unas 5 calorías.
- Pan blanco - Pan integral: el pan blanco tiene un alto índice glucémico y puede provocar molestias intestinales. El pan integral contiene más fibra, vitaminas del grupo B, magnesio y hierro. Sacia mejor y tiene un alto valor nutritivo.
- Azúcar refinado - Frutas y bayas: el azúcar es calorías vacías. En su lugar, puede utilizar alimentos naturalmente dulces: frutas y bayas frescas o secas, como plátanos, higos o dátiles. Contienen fibra, vitaminas, antioxidantes y micronutrientes que le mantienen sano y le proporcionan una sensación de saciedad duradera.
- Cereales para el desayuno listos para consumir - Harina de avena: la granola y los desayunos «rápidos» contienen azúcar y aditivos artificiales. Por el contrario, la avena contiene hidratos de carbono complejos, fibra y vitaminas y contribuye a una digestión saludable.
- Zumos de fruta - Batidos: los zumos envasados suelen contener azúcar añadido y conservantes, lo que reduce su valor nutritivo. Es mejor hacer batidos con frutas enteras, bayas y verduras ricas en fibra, vitaminas y minerales.
Los batidos contienen bastante fructosa, por lo que tiene sentido diluirlos con agua.
- Embutidos - Carne al horno: la carne procesada contiene mucha sal, grasas saturadas y conservantes. Además, el consumo regular de embutidos es uno de los factores de riesgo de cáncer. Es mucho mejor hornear otras fuentes de proteínas (pavo, pechuga de pollo o solomillo de ternera), lo que le permitirá controlar las calorías consumidas y añadir especias saludables.
- Pasta de primera calidad - Pasta integral: la pasta integral tardará cinco minutos más en cocinarse que la pasta normal, pero reducirá las calorías, enriquecerá su comida con nutrientes y le proporcionará una sensación de saciedad duradera.
- Café con edulcorantes - Café con leche: una bebida de café con sirope dulce y nata no favorece el mantenimiento de un peso saludable, sobre todo si toma de 2 a 4 tazas al día. Opte por el café solo con leche y sin siropes.
Otra alternativa útil es la achicoria, que mejora la microbiota intestinal, normaliza el metabolismo de la glucosa y ayuda a reducir el colesterol.