Regla 1: No tome demsiados medicamentos
Los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno o el naproxeno, si se toman con demasiada frecuencia o en exceso, afectan negativamente a los riñones. Esto puede suceder incluso en personas perfectamente sanas. Lo mismo puede decirse de los antibióticos, especialmente la penicilina, las sulfonamidas y las cefalosporinas. Y los inhibidores de la bomba de protones (IBP) pueden provocar una [enfermedad renal] crónica (https://ul.orna.me/KOge/librarydisease?id=75). Siempre debe consultar los medicamentos con su médico antes de tomarlos.
Regla 2: Tenga cuidado con los suplementos herbales.
Muchas hierbas medicinales naturales son muy populares porque la gente piensa que no pueden hacer daño. Sin embargo, no es así. La salud del riñón puede verse afectada por diversos suplementos. Consulte siempre con un profesional médico antes de comenzar cualquier rutina de suplementos herbales.
Regla 3: Consuma alimentos sanos
No solo el hígado y el estómago reaccionan de forma inadecuada a una mala alimentación. Los riñones también participan en el procesamiento de todo lo que toma y come, y también se ven afectados por problemas asociados a estilos de vida poco saludables como la obesidad, la diabetes y la hipertensión. Los riñones no responden bien a la sal, el azúcar, la carne roja y los alimentos grasos. Para mantener los riñones sanos, coma más verduras, frutas, cereales, productos lácteos magros, carne magra, aves, pescado y mariscos.
Regla 4: Consuma menos sal
Sí, ya mencionamos esto antes, pero lo volveremos a decir. Casi nada es más perjudicial para los riñones que la sal. El exceso de cloruro sódico en la dieta incrementa los niveles de proteínas en la orina, favorece la formación de cálculos y aumenta el riesgo de hipertensión, lo que puede ocasionar problemas renales.
Regla 5: Beba más agua
El agua aporta nutrientes esenciales a los riñones y elimina las toxinas. La falta de líquido puede provocar la formación de cálculos y el desarrollo de enfermedades infecciosas; intente beber 2 litros de agua al día. Asegúrese de beber agua limpia que haya sido filtrada adecuadamente.
Regla 6: Limite el alcohol
Si usted es una persona sana, puede beber alcohol con moderación. Una o dos bebidas alcohólicas a la semana no dañarán sus riñones. Sin embargo, evite beber en exceso, ya que el alcohol drena líquido del cuerpo y la deshidratación es extremadamente perjudicial para los riñones.
Regla 7: Ejercicio
No es posible agrandar o fortalecer los riñones mediante ejercicio físico, pero sí es posible protegerse de problemas de salud que los afectan directamente, como la obesidad, las enfermedades cardíacas y la diabetes. Sin embargo, es importante tener en cuenta que una actividad física excesivamente intensa, especialmente durante un periodo de pérdida de peso rápida, puede ser perjudicial para los riñones.
Regla 8: Evite fumar
Fumar daña los vasos sanguíneos, lo que perjudica el riego sanguíneo de los riñones (y de otros órganos). Además, fumar aumenta el riesgo de cáncer.
Regla 9: Evite las dietas hiperproteicas
Las dietas ricas en proteínas pueden ser muy eficaces para perder peso, pero pueden afectar negativamente a los riñones si se siguen durante mucho tiempo. La abundancia de proteínas en la dieta obliga a los riñones a trabajar al máximo de su capacidad, ya que tienen que eliminar una enorme cantidad de sales de oxalato. Así es como pueden formarse cálculos renales.
Regla 10: Hágase revisiones periódicas
Si ya tiene problemas renales o antecedentes familiares de ellos, debe someterse a una revisión una vez al año para asegurarse de que sus riñones se mantienen sanos. Si no tiene antecedentes de problemas renales, es una buena idea hacerse un chequeo cada pocos años.
Un conjunto básico de pruebas incluye:
- examen general de orina
- biometría hemática
- química sanguínea: creatinina, urea ácido úrico, y albúmina
- ultrasonido renal